Guía
¿Autónomo o sociedad limitada? Qué te conviene en 2026
Por el equipo de MS CREAGES · Actualizada el
Respuesta rápida
Si estás empezando o tu beneficio anual será inferior a unos 40.000 €, normalmente te conviene ser autónomo: es más barato y sencillo. Si prevés beneficios mayores, quieres proteger tu patrimonio personal o vas a crecer y contratar, suele compensar una sociedad limitada, porque el Impuesto de Sociedades es más bajo que el IRPF en los tramos altos y tu responsabilidad queda limitada.
Las diferencias clave
Ser autónomo significa trabajar como persona física: tú y tu negocio sois lo mismo a efectos fiscales y legales. Con una sociedad limitada, la empresa es una persona jurídica distinta de ti, con su propio CIF, sus propias cuentas y sus propios impuestos.
Autónomo frente a sociedad limitada en 2026
Impuesto sobre el beneficio
- Autónomo
- IRPF progresivo: del 19 % a más del 45 % según tramos y comunidad autónoma
- Sociedad limitada
- Impuesto de Sociedades: 25 % general; tipos reducidos para microempresas y empresas de nueva creación
Responsabilidad por deudas
- Autónomo
- Ilimitada: respondes con tu patrimonio personal
- Sociedad limitada
- Limitada al capital de la sociedad (salvo avales personales)
Cotización a la Seguridad Social
- Autónomo
- Cuota según rendimientos netos reales; tarifa plana de 80 €/mes el primer año si cumples los requisitos
- Sociedad limitada
- El socio administrador cotiza como autónomo societario, con una base mínima más alta
Coste de puesta en marcha
- Autónomo
- Bajo: alta online desde 50 € + IVA
- Sociedad limitada
- Mayor: constitución desde 290 € + IVA con gastos incluidos
Capital mínimo
- Autónomo
- No hace falta
- Sociedad limitada
- 1 € desde la Ley Crea y Crece (con obligaciones de reserva)
Contabilidad y obligaciones
- Autónomo
- Libros de registro y declaraciones trimestrales
- Sociedad limitada
- Contabilidad oficial, depósito de cuentas anuales e Impuesto de Sociedades
Imagen ante clientes y bancos
- Autónomo
- Correcta para actividades pequeñas
- Sociedad limitada
- Más solidez para crecer, contratar o pedir financiación
Impuestos: IRPF frente a Impuesto de Sociedades
El autónomo tributa por el IRPF, un impuesto progresivo: cuanto más ganas, mayor es el porcentaje que pagas por cada euro adicional. Los tramos van desde el 19 % hasta más del 45 %, según tu comunidad autónoma.
La SL tributa por el Impuesto de Sociedades, con un tipo general del 25 %. Las empresas de nueva creación pagan un 15 % los dos primeros años con beneficios, y las empresas con una cifra de negocio inferior a 1 millón de euros tienen tipos reducidos que bajan progresivamente en los próximos años.
Ojo: el dinero que sacas de la sociedad para ti (nómina o dividendos) vuelve a tributar en tu IRPF. Por eso la SL compensa sobre todo cuando parte del beneficio puede quedarse en la empresa.
Cotización a la Seguridad Social
Desde 2023, los autónomos cotizan según sus rendimientos netos reales, por tramos. Si te das de alta por primera vez, puedes acogerte a la tarifa plana de 80 € al mes durante el primer año, ampliable si tus rendimientos son bajos.
Crear una SL no te libra de cotizar: si eres socio administrador o controlas la sociedad, cotizas como autónomo societario, con una base mínima más alta que la de un autónomo normal.
Responsabilidad: ¿qué te juegas?
Como autónomo, respondes de las deudas del negocio con todo tu patrimonio, presente y futuro. En una SL, la responsabilidad se limita al capital aportado, salvo que hayas firmado avales personales o haya una gestión negligente. Si tu actividad tiene riesgo (obras, contratos grandes, empleados), este punto pesa mucho.
Costes y papeleo
Ser autónomo es más barato y ágil: el alta es inmediata y las obligaciones son menores. La SL requiere constitución ante notario, contabilidad oficial, depósito de cuentas en el Registro Mercantil y el Impuesto de Sociedades anual, lo que supone una gestoría algo más cara.
Entonces, ¿qué elijo?
- Elige autónomo si estás validando tu idea, tus ingresos serán moderados o tu actividad tiene poco riesgo.
- Elige SL si tus beneficios superarán los 40.000-50.000 € anuales, quieres proteger tu patrimonio, vas a tener socios o empleados, o necesitas financiación.
- Empieza como autónomo y pasa a SL después si no lo tienes claro: es el camino más habitual y lo podemos hacer contigo cuando llegue el momento.
Esta guía es informativa y está actualizada a la fecha indicada. Los tipos impositivos y las bases de cotización cambian cada año y dependen de tu caso concreto. Antes de decidir, pídenos un cálculo personalizado sin compromiso.
